Hace ya varios meses que no he tenido la oportunidad de escribir en este blog
por situaciones que llegaron a mi vida que me llevaron a ocupar casi todo mi tiempo
para solucionarlas.
Ese año que termino, me trajo al mismo tiempo cosas muy buenas como cosas muy difíciles, y me dejo como aprendizaje, que este año elijo enfocarme en las cosas que más me gustan y me dan más satisfacciones.
Asi que regrese al blog, a mis cursos, a mis terapias, bueno estas nunca dejaron de
ser.
Al empezar el año, me di cuenta que muchas personas, inician su año con miles de propósitos, en enero en febrero ya medio las cumplen y ya para marzo o abril ni se acuerdan de ellas, porque pasara esto?
Generalmente tendemos a hacer las cosas que son rutinarias, las habituales las que nuestro cerebro está acostumbrado a realizar de una manera automática.
Estos son los hábitos, cosas rutinarias, lo que hacemos a diario y de la misma manera.
Para cambiar un hábito se requiere de un esfuerzo extra y de 21 días, a lo mejor penamos que son muchos días para poner un esfuerzo extra, pero los
resultados son extraordinarios.
Nuestro cerebro tiende a automatizarse, es decir a hacer las cosas con el menor
esfuerzo, una vez que adquiere la tarea, se pone en “piloto automático” y hace las cosas ya sin pensar, cuantas veces vamos en el coche manejando y de repente nos damos cuenta que tomamos la ruta “de costumbre” y no nos dirigimos a donde en realidad queremos ir.
Si quiero poner en claro, que la mayoría de las actividades mentales se realizan de esta manera automática, para cuando haya que tomar una decisión rutinaria, no nos enfrentemos a miles de alternativas o bien con los millones de pasos que intervienen en cualquier acto: hablar, caminar, rascarse la cabeza. Todo esto se hace de manera automática y por lo tanto ya está fuera de la conciencia.
Pero si podemos afirmar que la automatización rige la mayoría de nuestros actos y de nuestros pensamientos, si le pedimos a alguien que nos den una opinión sobre algún tema, lo más probable es que el 90% nos den las mismas respuestas. A veces es lo que oyeron por ahí, solo lo repiten ya no lo razona ni reflexionan ya que con el cerebro en piloto automático estamos cómodos, podemos hablar sin pensar con la comodidad que nos da la rutina, y hacemos lo mismos sin considerar a veces que hay alternativas.
O bien, también, cuando alguna vez hacemos cosas que en su momento fueron exitosas, y nos salieron bien, que hacemos: lo automatizamos y repetimos la misma conducta una y otra vez aunque ya no nos sirva para otros problemas o situaciones.
Creamos un hábito en la manera como respondemos. Un hábito no se considera en si, bueno o malo sino hay que reflexionar si este hábito nos lleva a dónde queremos ir si nos ayuda o no a lograr nuestros objetivos.
En esta vida necesitamos hacernos más competitivos, no automatizados, para saber reaccionar ante los cambios o anticiparlos.
No hay que dejar que nuestro cerebro se vuelva “flojo”, que entre en la ley del “menor esfuerzo” pues eso a la larga va a hacer que nos volvamos personas olvidadizas, con poca atención, poca concentración y sin creatividad, pues ya todo lo que hacemos el cerebro ya sabe cómo realizar las cosas.
Esto de la automatización del cerebro es muy bueno cuando realizamos tareas rutinarias como ponerle una tapa a un frasco en una línea de producción, no hay que pensar, solo enroscar la tapa, siempre lo mismo, pero cuando tenemos varias actividades diferentes es importante estimular el cerebro.
Claro que hay tareas que si requieren de la automatización como es el caminar, andar en bicicleta, manejar, nadar, realizar un deporte etc. Que solo necesitan de la práctica para lograr el aprendizaje y automatizarlo. Pero hay otras que requieren más de la creatividad, la atención y la concentración, como la solución a un problema, tomar decisiones, fomentar nuevos hábitos, etc.
Tenemos que distinguir entre estas tareas que si requieren estar automatizadas como caminar, o vestirnos, y las que requieren de nuestra atención y toma de decisiones. Son estas las que necesitan de un cerebro renovado, activo y creativo.
Además estos hábitos nuevos estimularán nuestra atención, memoria, concentración y creatividad, dejando muy lejos la posibilidad de padecer alguna enfermedad en nuestra vejez, relacionadas con estos procesos.
¿Cómo logramos quitar el “piloto automático” en nuestro cerebro?
Es importante pasemos nuestra mente de “en piloto automático” a “manual” y comencemos a experimentar una nueva manera de ver la realidad.
Algunos tips para empezar a realizar este cambio de automático a manual son:
- Cambia tus rutinas, cuando vayas a trabajar, al super, etc, busca calles alternativas. A lo mejor te sorprenderá encontrar una ruta mejor.
- Modifica tu escritorio o lugar de trabajo, ya sé que tener las cosas en el mismo lugar da comodidad pero hacen flojo al cerebro en lugar de estimularlo.
- Cambia el orden de tu closet y cajones, cambia la manera como guardas tus cosas. Aprovecharas y de seguro hasta sacaras todas esas cosas que no te pones.
- Siéntate a la mesa en un lugar diferente y si puedes, saca esa otra vajilla que nunca usas.
- Trata de usar tu mano contraria (si eres diestro, la izquierda y si eres zurdo la derecha) para hacer tareas sencillas. Trata de cepillarte el pelo,
los dientes, abotonar tu camisa o blusa con la otra mano. - Cuando tengas un problema, o tengas que tomar alguna decisión escribe todas las alternativas que se te vengan a la mente aunque parezcan absurdas y pide opiniones. De entre todas estas tomaras la más acertada. Al principio esto tomara más tiempo, pero con el paso de los días notaras como lo haces de una manera más fácil y sencilla.
Cambia tus rutinas en todo lo que puedas, modifica el orden de todo lo que te sea posible, combina tu ropa de manera diferente. Prueba cosas diferentes.
Es importante retar al cerebro, trata de no utilizar la calculadora, Altera tu cerebro!!, sácalo de su zona de confort y ponlo a trabajar, es como el cuerpo y nuestros músculos; el cerebro también necesita ejercitarse y no estar en constante vida
sedentaria. Ejercítalo!!!
Esta será una manera para empezar a reactivar el cerebro, en los siguientes blogs iremos viendo otras técnicas para ir enfrentando estos nuevos retos. Es el inicio del cambio que iremos recorriendo paso a pasito.
Les deseo un año lleno de éxitos y muchas bendiciones.
AH! Y aquí nos veremos!!
Cualquier duda o comentario escribe a lirio@ viveysefelizcom.



Enero 22nd, 2013
Lirio Rivera Pizá

